Descubren cuatro huellas de dinosaurios de hace 132 millones de años en Puebla

Investigadores de la BUAP identificaron rastros fosilizados en la Formación San Juan Raya, en el municipio de San Martín Atexcal.
El hallazgo incluye una huella de saurópodo con características poco comunes y la más pequeña registrada hasta ahora en Puebla, de siete centímetros.

Investigadores y estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) identificaron cuatro huellas fosilizadas de dinosaurios en la entidad, correspondientes al periodo Cretácico y con una antigüedad aproximada de 132 millones de años.

Los registros fueron localizados en la Formación San Juan Raya, una zona reconocida principalmente por sus fósiles marinos. En específico, las huellas fueron encontradas en la barranca El Salitrillo, ubicada en la comunidad de Santa Ana Teloxtoc, perteneciente al municipio de San Martín Atexcal, al sureste del estado de Puebla.

Entre los hallazgos destaca una icnita de saurópodo, un grupo de dinosaurios caracterizados por su cuello largo. Esta impresión presenta una forma circular y tres marcas de garras, una característica considerada poco común dentro de este tipo de registros.

Además, los especialistas identificaron tres huellas pertenecientes a terópodos, dinosaurios bípedos que incluyen especies carnívoras. Una de estas marcas mide apenas siete centímetros de longitud, convirtiéndose en la huella de dinosaurio más pequeña registrada hasta ahora en Puebla.

De acuerdo con los investigadores, esta evidencia permite confirmar la presencia de distintos tipos de dinosaurios en la región durante el Cretácico, incluyendo ejemplares de menor tamaño, cuyos rastros no suelen encontrarse con frecuencia.

Los especialistas señalaron que la huella más pequeña corresponde a un animal que habría tenido aproximadamente 30 centímetros de altura, cerca de un metro de longitud y un peso estimado de dos kilogramos.

El estudio fue realizado por investigadores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP. Los análisis determinaron que se trata de huellas reales dejadas por animales al caminar sobre el terreno hace millones de años, y que las características observadas permiten establecer que los dinosaurios se desplazaban caminando y no corriendo.

La siguiente etapa del proyecto contempla continuar con la búsqueda y documentación de nuevos rastros, debido a que estos registros pueden deteriorarse o desaparecer por procesos naturales de erosión.

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